Todo lo que debes saber sobre la oxigenoterapia

Todo lo que debes saber sobre la oxigenoterapia

Para vivir es necesario respirar, y para una buena respiración es necesario el oxígeno en concentraciones adecuadas: cuando se presenta una disminución de éste gas en el cuerpo, es necesario brindar al paciente asistencia para recuperar los niveles en su sistema.

Es allí dónde se empieza a hablar de oxigenoterapia, pero ¿qué es exactamente? Te contamos todo lo que debes saber sobre este tratamiento.

– La oxigenoterapia se administra sólo a aquellas personas que tienen un nivel bajo de oxigenación en la sangre.
– Se debe evaluar clínicamente los síntomas y determinar su mejor tratamiento.
– Descartar posibles exacerbaciones o reagudizaciones de enfermedad de base que requiere tratamiento adicional.

¿Qué es la oxigenoterapia? 

Es el aporte artificial de oxígeno (O2) por medio de diferentes dispositivos, con el fin de aumentar la cantidad de oxígeno que el paciente respira, consiguiendo así aumentar también el oxígeno que reciben sus órganos vitales (cerebro, corazón, etc).

También se usa para tratar o prevenir manifestaciones de la falta de oxigenación, conocida como Hipoxia. La oxigenoterapia en pocas palabras es el uso de Oxígeno como medicamento.

Este tratamiento se debe llevar a cabo por prescripción médica y administrarse siguiendo las indicaciones para hacerlo de forma segura y correcta.

La oxigenoterapia es un tratamiento que debe ser completamente individualizado para cada paciente, ya que cada dispositivo tiene sus características e indicaciones propias, por lo que siempre será el médico quien la prescribe y el que indicará el tipo de suministro de oxígeno más conveniente para los requerimientos del paciente teniendo en cuenta tanto sus determinantes propios (tipo de enfermedad, pronóstico, actividad física, etc) como los sociales o de su entorno (condiciones del lugar de residencia, cuidador principal, movilidad, etc).

¿Quién necesita oxígeno adicional?

Para saber si una persona requiere de administración de oxígeno medicinal, se debe pasar por un exámen físico realizado por un médico, en donde se encuentren síntomas como:

– Oximetría: Saturación arterial de oxihemoglobina (SpO2) inferior al 90%: Sobre nivel del mar.
– Gases arteriales: PO2 < 55-60 mmHg (Sobre el nivel del mar – varía sg. altitud)

¿Cuáles son las vías de administración?

Hay unas fuentes de oxígeno estáticas, para uso sólo en el domicilio del paciente, y fuentes portátiles, que permiten continuar la oxigenoterapia fuera del domicilio. Dentro de las fuentes estáticas tenemos: – Cilindros presurizados o bombona de oxígeno. – Concentrador de oxígeno. – Oxígeno líquido.

Al hablar de oxigenoterapia se cuentan con dos vías de administración según la necesidad del paciente, estas son de alto y bajo flujo.

El oxígeno de bajo flujo se usan en casos de hipoxemia leve a moderada, con dificultad respiratoria leve. En estas, el paciente inspira oxígeno tomado del medio ambiente, además del suministrado.

Las vías de alto flujo permiten conocer y monitorear cuánto oxígeno está recibiendo el paciente y se usan en personas con una insuficiencia respiratoria grave que necesitan inspirar la totalidad del gas suministrado.

En este caso se utiliza la mascarilla Venturi, que se usa cuando las puntas nasales ni mascarillas funcionan debido a la insuficiencia respiratoria, o se usan mascarillas para aerosoles nebulizados, que permiten administrar fármacos broncodilatadores si son necesarios.

Se utilizan mascarillas de oxígeno simples, cánulas nasales y mascarillas de oxígeno con reservorio, estas últimas, usadas en situaciones de urgencia.

Posibles complicaciones

Como cualquier medicamento, el oxígeno debe ser suministrado de forma controlada en las cantidades y tiempos requeridos según la condición de salud del paciente. Por ejemplo, si una persona recibe concentraciones muy altas durante un largo periodo de tiempo puede presentar intoxicación por oxígeno.

Además, una mala administración de oxígeno también puede causar irritación en las mucosas, dermatitis, tos seca,), entre otras.

 ¿Qué medidas de seguridad deben tenerse en cuenta?

El oxígeno es un elemento, que si bien no es inflamable, permite que entren en combustión de forma sencilla otros elementos. Por lo tanto, no se debe dejar el cilindro cerca de materiales inflamables como líquidos de limpieza, productos hechos a base de petróleo ni fuentes de calor.

Es importante que siempre se mantenga en posición vertical y la habitación (ya sea de hospital o domiciliaria) se mantenga ventilada y, por supuesto, no se puede fumar cigarrillo dentro de este mismo espacio.

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